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ORÍGENES HISTÓRICOS DE LOZOYUELA-NAVAS-SIETEIGLESIAS

Los asentamientos y haciendas existentes en lo que hoy ocupa Lozoyuela, formaban parte de la marca media o frontera con los cristianos.

Se cree que los restos de Fuente Blanquilla y Relaños son los primeros de estos asentamientos, que ahora están en proceso de estudio y datación.

En el S.XI desde Sepúlveda se inició la Reconquista de los valles del Lozoya y Jarama que comenzó con Fernando I que en 1062 atacó Guadalajara y llegó a Alcalá, pero fue su hijo Alfonso VI quien reconquistó todo el territorio en varias campañas, hizo la división de tierras y repobló todo el territorio.

En 1076 a través del FUERO DE SEPÚLVEDA, estos asentamientos pasaron a formar parte de ésta.

El FUERO DE SEPÚLVEDA constituye un ordenamiento jurídico medieval que rigió a los 39 municipios que integraban la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda.

Representa el típico “fuero de frontera”: ofrece privilegios, exenciones tributarias, etc. a quienes se arriesguen a repoblar y defender los márgenes del Duero, que en momentos de la reconquista (del 940 por Fernán González en Sepúlveda al 1083 cuando Alfonso VI reconquista de Madrid), constituía la frontera con los musulmanes.

El fuero tiene su origen en el siglo X y fue confirmado y firmado por Alfonso VI el 17 de noviembre de 1076 en el que asigna al alfoz de Sepúlveda todo cuanto Buitrago tuvo bajo su potestad:

“En nombre de la Santísima Trinidad, es decir, del Padre, y del hijo y del Espíritu Santo, amén. Yo Alfonso el rey y mi esposa Inés, confirmamos a Sepúlveda su fuero que tuvo en tiempo antiguo y doy a los hombres de Sepúlveda este término: de Lozoya hasta aquí cuanto Buitrago tenía en su dominio, todo se lo doy y confirmo para siempre”.

COMUNIDAD DE BUITRAGO

En 1096, el mismo Alfonso VI, le da fuero a Buitrago [Ad allenda pecora] o “para desarrollo de la ganadería” y le otorga tierras, entre otras Lozoyuela, Relaños, Las Navas y Sieteiglesias, que pertenecerían al Cuarto de Garganta.

Buitrago y los pueblos de su Tierra formaban una Comunidad de Villa y Tierra, Institución que suponía el gobierno mediante ordenanzas generales que regulaban la mayor parte de la vida económica y social de la Comarca, así como el asentamiento de nuevos vecinos. La Comunidad de Villa y Tierra tenía su linde con la de Uceda en el límite de término de Siete Iglesias por el este y estaba dividida en CUARTOS. Lozoyuela estaba adscrito al de Garganta, que lo componían: Garganta de los Montes, Mangirón, Navas de Buitrago, Lozoyuela, La Cabrera y Sieteiglesias.

Cada Cuarto está representado por un procurador o dos. El procurador del Cuarto es elegido y enviado al Concejo de la Comunidad para que “en nombre de este cuarto saque la cara a lo favorable y a lo perju­dicial y dañoso contradiga, que para todo le damos nuestro derecho”. Los pro­curadores se reunían en la villa, en una casa llamada “Casa de la Tierra”, sita en el arrabal, donde tenían alojamiento gratuito durante los días de su representación.

Durante los siglos XII y XIII no tenemos información precisa de esta zona. Sabemos que se va organizado en torno a un sistema feudal basado en los concejos.

En 1368 Enrique II otorga señorío para Buitrago a D. Pedro González de Mendoza (Abuelo del Marqués de Santillana). Según el documento se le donaba las villas de Hita y de Buitrago “con todos sus términos, et todos sus vasallos christianos e judíos e moros, e homes, e mujeres de qualquier edat”. Y así se convirtió el Marqués de Santillana, Íñigo López de Mendoza, en heredero del Señorío. A esta familia sigue vinculado el Señorío hasta la desaparición del Régimen Señorial, en el año 1911. La familia Mendoza recibió en el S. XV el título de Duque del Infantado (le fue otorgado por los Reyes Católicos a Diego Hurtado de Mendoza, hijo de Iñigo López de Mendoza, I Marqués de Santillana).

ORIGEN DEL NOMBRE DE LOZOYUELA:

El nombre definitivo de Lozoyuela se sitúa en el siglo XVII, después de que estas tierras pasaran a ser dominio de Guadalajara, tras su despoblación y posterior repoblación de ciudadanos del valle del Lozoya, quienes pasaron a ser mayoría local y, al parecer, renombraron definitivamente el pueblo. Durante años se pensó que estos habían sido los “fundadores” cuando realmente fueron quienes renombraron el lugar siglos después de su fundación.

El pueblo se ha llamado “La Çoyuela” y “La Zoyuela”, tal y como aparece en el Censo de Pecheros de 1.528. En el censo de la Corona de Castilla de 1.546 y posteriores documentos históricos escritos en tiempos donde las reglas gramaticales del castellano no estaban asentadas, aparece nombrado como Laçohiuela, Loçohiuela, Loçoyuela en el censo de la sal de 1.631 y Locoyuela.

El estudio etimológico de “La Çoyuela”, nos desvela un probable origen latino, avalado por la existencia de restos romanos en el término municipal. Significaría collado pequeño, cota o altozano.